Transfloración del amor aparecido
Cuando tú apareciste, penaba yo en la entraña más profunda de una cueva sin aire y sin salida; pero habías al fin aparecido... R.A
Los bosques de primavera se abren de par en par
Para que juntos nos deslicemos cuando la tibia brisa,
cargada de polen, cantos de aves y rumores banales
hace su aparición. Ella se ha enamorado y
dado cuenta de que el aroma frondoso de las arboledas
es el amor que siempre había anhelado;
y me lo ha confesado una tarde con un apretado suspiro
que arrastró mis secas hojas de otoño recién pasado.
¡Vida! Qué vida la que he vivido estando vivo!
Un nuevo amanecer se avecina a la vuelta
De la sombra que ya escasamente proyecta
Tiniebla sobre la flor de la existencia
De un hombre cuyo corazón recién
Aprende a latir como un adulto.
Un nuevo amanecer que trae consigo
Poemas y alegrías, que se ha deshecho
De elegías pretéritamente necesarias,
Que ha legado en versos mis más
Recónditos paisajes; esos que detallaban
Los minutos de una vida maltrecha, desamparada,
Socavada desde el nacimiento hasta el supuesto
Bello albor.
En la noche en la onda de mi almohada
Mi mente reposa de tanto pensar en ti,
De tanto tratar de reconstruir tu figura
Con líneas destellantes de blanco vivir.
En mis sueños, te sigo con hidalga voluntad
De caballero sin combate antecedente
Que dócilmente se escabulle entre miedos
Infundados según lo alto de la mente.
La aurora y sus dedos de seda dorada
Se cuelan entre soniquetes de lucidez
Que me recuerdan que el sueño me ha dejado
Gusto de esperanza de verdadera mujer.
Te describen titilantes estrellas
Que de día tu silueta forman
Para que mi recuerdo no se corrompa
Por la distancia que de noche acecha.
Me he vuelto enemigo del tiempo
Y tu rostro se dibuja en luna llena,
Sonriente musa de piel morena,
En un juego que recién comienza.
El brillo que he descubierto
No lo empaña la ausencia
Que al no estar contigo
Mi alma siente;
Estás en mí presente
En eterno recuerdo
De momentos alegres.
Y al compás de poesía sonante
La tinta que del cielo cae
Mancha en una hoja,
Como mensaje que trae la paloma
Que a las ventanas de mi corazón se asoma,
Palabras de amor que me vuelan razón
De todita persona,
De mi corazón para ti se asoman.
El amor por ti ha nacido
Y aunque no lo diga el tiempo,
Lo dice el corazón mío,
Mi bella flor de mirada risueña.
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