miércoles, 24 de octubre de 2007

Dulce sabor amargo

Humo azul de la punta del vicio

Me calcinas las entrañas,

Eres un insulto a lo divino,

Mas te absorbo, figura extraña.

Por tu culpa muchos han caído,

Lentamente en las mañanas

Y sus débiles, angustiosos alaridos

por las noches te llaman.

Uno tras otro, en la locura,

Caen rendidos en el poso infernal,

Dejando un rastro de fina amargura.

Uno, dos y tres como en un panal

Dibujan estragos de su paso

En mi desgastado cenagal.

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