miércoles, 24 de octubre de 2007

Nacimiento de un Genio

De odio leve asomo

En corazón malherido

Por mirada asesina

De aquel malnacido.

Siembra de incertidumbre

Y desidia postrera

Desde tierra lejana

Desata en triste pena.

Al aire libre pena

En sepelio de olvido

Va deshecha, casi muerta

Cual pierde su amorío.

El genio al fin despierta

Y le muestran su inicio;

El cielo, mar y tierra

Lo alejan del precipicio.

Con palabras punzantes

Cual hierro de guillotina

Atraviesa nube negra

De falso-oscura mentira.

Palabras con sentimiento

De un genio que condena

En cada verso, cada estrofa

Lo vil de la bajeza.

Ante un futuro incierto

Que cruel lastimaba

En inocente criatura

Las semillas del alma,

Nace el triste genio

Con su musa del alba,

Con mente fresca, indiferente:

Ha de ser el verso su arma.

No hay enemigo de humo

Que lo ataque por sorpresa

Ni que de noche criatura

En su vida se entrometa,

Ni que de día ángel

Negro robe sus perlas,

Ni mucho menos hadas

Cuyos cantos lo posean.

El genio ha nacido,

Vivido por un tiempo,

Crecido no en rosales,

Mas ya vendrá lo bueno.

Odio imperceptible,

Rencor ya más no cabe

En el corazón del genio

Que de amor aún no sabe.

Mas gracias debe darle

Al malnacido embustero

Que prendió mecha en su mente

Cual rojo al toro en ruedo.

Acuden en su ayuda

Viejos, de muchos, maestros;

Desde tierras taurinas,

Le regalan sus versos.

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