miércoles, 24 de octubre de 2007

Confusión por la Nada

Y eso fue todo.

La cadena de eventos seguía su curso normal,

Sin reparar en sentimientos ni ideas de futuro,

Sin considerar el destino que ya estaba trazado

Desde lo alto.

Y el pájaro quería volar más alto que las nubes,

Sin darse cuenta de que sus alas se extinguían

Con el fuego eterno del los rayos;

Sin atisbar ningún otro congénere, siguió

Volando aún más alto que el horizonte,

Dejando en él un pasado cargado

De melancolía y soledad.

Su cadena proseguía.

Nada la podía detener ahora.

El amante del rayo luminoso se perdía ya

En tinieblas y una nube negra se posaba

En sus mejillas todas atormentadas

Por el dulce aroma de piel mustia.

Ojos mustios, los suyos.

Mustios como línea negra de mano carbonizada,

Que ni siquiera el pájaro vislumbraba desde más

Arriba del horizonte.

Y vivía el pájaro siempre tratando de llegar más alto,

Y vivía el amante en eterno recuerdo de noche efímera.

Y la cadena seguía su curso.

Sin reparar en sentimientos ni deseos.

Nada podía cambiar ya. Nada.

Ya nada se anhelaba con avidez

Ni se disfrutaba con placidez.

Nada.

No hay comentarios: